Patrimonio : Sauveté y Bastida

Villeneuve
Villeneuve

Iglesia de Villeneuve

Es el monumento más importante de Villeneuve. Las modificaciones y añadidos a lo largo de los siglos no han alterado la elegancia de su arquitectura. Su campanario octogonal del siglo XV y la torre del reloj también del siglo XV completan el edificio.

Durante siglos la vida pastoral ha estado marcada por las campanas y el carillón de la torre. En los alrededores de Villeneuve se puede ver la aguja del campanario, añadida en el siglo XIX, y la torre San Michel que sirve como punto de referencia.

Iglesia romana

La planta de la Iglesia del Santo Sepulcro de Villeneuve es el de la basílica de Jerusalén construida alrededor de la tumba del Cristo en el siglo VII: un pórtico circular, alrededor de la tumba y cuatros ábsides que están orientados hacia los cuatros puntos cardinales.

La capilla Norte es la del Santo Sepulcro. Fue decorada de pinturas en el siglo XIV. La capilla sur se abría sobre el claustro, ahora destruido. El último ábside fue destruido para permitir la ampliación de la iglesia en el siglo XIII. Una tribuna se encuentra sobre el atrio.


Villeneuve
Villeneuve

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Iglesia gótica

La iglesia de San Pedro y San Pablo es una extensión de la iglesia primitiva. Es una larga nave gótica con un tramo único de estilo languedociano. Su ábside de cinco lados está iluminado por cinco grandes vidrieras. Las vidrieras se integran en el coro y representan a Cristo rodeado de los apóstoles Pedro y Pablo, los santos patrones de la parroquia. En el coro, destaca la sillería del siglo XV.

El cristo es del siglo XV. El altar del siglo XVIII está hecho en madera de hoja dorada. Seis capillas, construidas para notables se sitúan a cada lado de nave. Destaca el sepulcro del siglo XVII pintado por el maestro Agar que se encuentra en la capilla de Nuestra señora de la Piedad.

Villeneuve Fresques
Villeneuve Fresques

Las pinturas murales – Villeneuve en el camino de Santiago de Compostela.

Desde principios del siglo XIV, la capilla románica del Santo Sepulcro está adornada con pinturas inspiradas en el tema de la peregrinación a Santiago. Testimonian Villeneuve como parada en el camino de Santiago de Compostela.

Situado en el centro, Cristo en Majestad sentado en un trono, bendice con su mano derecha. Pequeños ángeles, símbolos del tetramorfo, están representados alrededor de Cristo y los apóstoles.

Sobre varios niveles, escenas del peregrinaje. Hay que mirarlas de izquierda a derecha. Se reconocen los atributos de los “jacquets”: el sombrero con su concha y el bordón, una cantimplora, una escarcela, una bolsa de cuero y una esclavina.

En el centro descubrimos la representación de la famosa leyenda del milagro “del gallo y la gallina de Santo Domingo de la Calzada”.


Leyenda del gallo y la gallina de Santo Domingo de la Calzada  

Una de las leyendas más conocidas del Camino de Santiago es la que se cuenta que ocurrió en Santo Domingo de la Calzada. Cuenta la tradición que, entre los muchos peregrinos compostelanos que hacen alto en Santo Domingo de la Calzada para venerar las reliquias del Santo, llegó un matrimonio con su hijo de dieciocho años, llamado Hugonell, procedente de Ad Sanctos (Xanten en la diócesis de Munster, pero, hasta 1821, del Arzobispado de Colonia).

La chica del mesón donde se hospedaron se enamoró del joven Hugonell pero, ante la indiferencia del muchacho, decidió vengarse. Metió una copa de plata en el equipaje del joven, y cuando los peregrinos siguieron su camino, la muchacha denunció el robo al corregidor, Las Leyes de entonces (Fuero de Alfonso X el Sabio) castigaron con pena de muerte el delito de hurto, y una vez prendido y juzgado, el inocente peregrino fue ahorcado.

Al salir sus padres camino de Santiago de Compostela fueron a ver a su hijo ahorcado y, cuando llegaron al lugar donde se encontraba, escucharon la voz del hijo que les anunciaba que Santo Domingo de la Calzada le había conservado la vida. Fueron inmediatamente a casa del Corregidor de la Ciudad y le contaron el prodigio.

Incrédulo el Corregidor les contestó que "su hijo estaba tan vivo como el gallo y la gallina asados que él se disponía a comer". En ese preciso instante el gallo y la gallina saltando del plato se pusieron a cantar. Y desde entonces se dicen los famosos versos: Santo Domingo de la Calzada, que cantó la gallina después de asada. En recuerdo de este suceso se mantienen en la Catedral un gallo y una gallina, vivos y siempre de color blanco, durante todo el año. Proceden de donaciones, y se realiza el cambio de las parejas cada mes. Frente a esta hornacina, que se construyó en 1445, y debajo de la ventana de la Catedral, se conserva un trozo de madera de la horca del peregrino.

Villeneuve Toulongergues
Villeneuve Toulongergues

Iglesia prerrománica de Toulongergues

Toulongergues : una iglesia del año mil

Esta iglesia prerrománica lleva más de 9 siglos en pie. Es una de las más antiguas de Europa. Se menciona esta iglesia en el testamento de Odil de Morlhon, quien se presentó en Jerusalén ante el patriarca Sophronius en 1053. En este testamento, escrito en latín, este gran señor del Rouergue Occidental concedía una parte de sus ingresos de la parroquia de Toulongergues para la futura abadía de Villeneuve que quería fundar en su parroquia de Mauriac.

La iglesia de Toulongergues tiene todas las características de una iglesia prerrománica: su ábside plano, su coro estrecho en relación con la nave, la notable elevación de sus muros y sus ángulos redondeados. Esta iglesia prerrománica tiene muchos misterios reservados para que el erudito los descubra. Las fachadas oeste y sur dan fe de la influencia visigoda. El reino visigodo y su efímera capital de Toulouse dejó aquí su imprenta. En el interior encontramos otra sorpresa: restos de pintura mural de evidente inspiración bizantina.

De establo a monumento histórico

La iglesia de Toulongergues pierde poco a poco a sus fieles hasta ser abandonada después de la Revolución. Los feligreses irán a Saint Remy La iglesia se vende a un agricultor. Tenía suficiente altura para ser utilizada como establo y granero. El arco de triunfo se rompe para guardar la maquinaria agrícola. Las paredes cubiertas de cal pierden de forma definitiva una bella parte de sus pinturas. Historiadores famosos alertan a las autoridades públicas de su deterioro, apoyados por entusiastas de la arqueología y de la arquitectura local.

Clasificada como Monumento Histórico, pertenece ahora a la ciudad de Villeneuve de Aveyron.

Un castillo para el prior

En el siglo XV, la iglesia había sido propietaria de los locales eclesiales durante 3 siglos. El prior benedictino de Villeneuve es un gran personaje, aunque sus atribuciones han perdido importancia desde la creación de la Bastida en el siglo XIII. La parroquia de Toulongergues estaba en aquel momento bajo su autoridad. El prior Pons de Cardaillac abandona su hermosa casa en Villeneuve y manda construir una casa cerca de la antigua iglesia, tan hermosa que la gente le dio el título de castillo. Es cierto que en Rouergue, un castillo, es una bella casa noble.